El pañuelo. Diseñado por FA, usando Seedream 5.0. 2026 Por Rebeca Jiménez El pañuelo apareció sobre la mesa un domingo por la mañana. Era blanco, de algodón fino, con un pequeño bordado azul en una de las esquinas. Tenía apenas tres gotas de sangre, diminutas y perfectamente separadas entre sí, como si alguien hubiera dejado caer sobre la tela tres semillas oscuras. Elena lo encontró mientras recogía los vasos de la noche anterior. No supo de quién era. Lo tomó entre los dedos y lo acercó a la ventana. La sangre estaba seca. Una de las gotas había penetrado un poco más en la fibra y formaba alrededor una sombra rosada. Pensó en su marido. Después se avergonzó de haberlo pensado. Julián todavía dormía. Llevaban once años casados y, aunque nadie lo sabía, hacía meses que Elena había empezado a sentir por él una especie de piedad que se parecía demasiado al desamor. Seguían compartiendo la cama, las cuentas, las enfermedades de los padres y las visitas familiares. ...