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Mostrando las entradas de julio 26, 2026

RECUERDOS. Los recuerdos.

Por Félix Ayurnamat Los recuerdos no vuelven. Somos nosotros quienes caminamos otra vez hasta el sitio donde los dejamos enterrados. Ellos permanecen quietos, como piedras calientes bajo la tierra, esperando que un paso en falso los haga sonar. Uno cree que recuerda porque tiene buena memoria, pero la verdad es otra: recuerda porque hay cosas que nunca terminaron de morirse. En la vida, el tiempo no pasa; se va acumulando. Cada objeto guarda las voces de quienes ya no lo usan. Cada árbol conserva la sombra de alguien que descansó bajo sus ramas. Lo mismo ocurre con uno mismo. El cuerpo sigue envejeciendo, pero por dentro continúa viviendo un muchacho que todavía espera una respuesta, un padre que nunca dijo adiós, una mujer cuyo perfume persiste en la ropa mucho después de que el viento la borró del camino. Dicen que el olvido es una bendición. Yo sospecho que es apenas un cansancio. Las cosas olvidadas no desaparecen; sólo dejan de hacer ruido por un tiempo. Permanecen debajo de los d...

LA CLASE. Las antorchas

Leopoldo Méndez "Las antorchas" 1947 Por Félix Ayurnamat Antes de hablar de su significado político o de su relación con la película Río Escondido , vale la pena detenernos simplemente a mirar el grabado. Es un buen ejercicio porque Leopoldo Méndez construye sus imágenes de una manera muy distinta a la pintura. Aquí casi todo depende de la relación entre el blanco y el negro, del peso de las formas y de la dirección de las líneas. Lo primero que llama la atención es una figura monumental que avanza inclinándose hacia adelante mientras sostiene una antorcha encendida. Detrás de ella aparece una multitud más pequeña, también portando antorchas. La diferencia de tamaño entre el personaje principal y el resto de las figuras no responde a una perspectiva realista; es una decisión compositiva. Méndez convierte al primer personaje en el eje visual de toda la imagen.  Una composición construida para avanzar La composición prácticamente obliga al ojo a desplazarse de izquierda a derec...

PERSPECTIVAS. Leopoldo Méndez

Leopoldo Méndez Fuente: https://inba.gob.mx/multimedia/prensa/galerias/18162/18162-IMG_BG_POST-leopoldo_mendez.jpg Por Félix Ayurnamat En los grabados de Leopoldo Méndez. no encuentro únicamente imágenes bien construidas; encuentro una forma de entender el arte como una conversación permanente con la sociedad. Sus grabados siguen incomodando porque hablan de desigualdad, de violencia, de trabajo, de dignidad y de resistencia. Lo hacen sin necesidad de discursos complicados. Basta observar la fuerza de una línea negra, el peso de una sombra o el gesto de un campesino para comprender que, detrás de cada imagen, había alguien convencido de que el arte podía intervenir en la realidad. Méndez nació en la Ciudad de México en 1902, en un país que apenas comenzaba a transformarse después de la Revolución. Creció viendo cómo las promesas de justicia convivían con profundas desigualdades, y esa tensión terminó marcando toda su producción. Estudió en la Academia de San Carlos y también en las...

RUMORES. La Gallina Blanca

Por Terrornauta Cuando heredé la vieja granja de mi abuelo, nadie en el pueblo vino a felicitarme. Vinieron a despedirse. No de mí. De la última persona que todavía tendría el infortunio de dormir bajo aquel techo. La propiedad llevaba abandonada un par de meses. Se extendía sobre una loma donde el viento parecía haber olvidado toda estación favorable. Los campos estaban cubiertos por zacates amarillos y ortigas; el pozo respiraba un olor desagradable, como si bajo la tierra se descompusiera lentamente un animal inmenso. Los corrales apenas conservaban la geometría de la madera: las tablas se arqueaban bajo el peso de la humedad, y los clavos, convertidos en flores de óxido, apenas sostenían el recuerdo de las cercas. La casa resistía con una dignidad que sólo poseen las cosas destinadas a morir lentamente. El techo goteaba incluso cuando no llovía. Las paredes estaban cubiertas por manchas oscuras cuya forma cambiaba según la luz de la tarde. Había habitaciones donde el aire permanecí...

FÁBULAS INSULSAS. El burro que siempre llegaba después

Por TPS En un valle donde los relojes eran considerados una grosería y los calendarios una forma de opresión, vivía un burro llamado Anselmo, célebre por una habilidad que pocos poseen con semejante constancia: jamás llegaba a tiempo. No era fácil. Muchos llegan tarde por accidente. Anselmo lo hacía por convicción. Cuando el sol salía, él todavía estaba decidiendo si era prudente levantarse. Cuando el mercado abría, él apenas discutía consigo mismo qué camino tomar. Cuando todos regresaban a casa, aparecía con la satisfacción de quien cree haber evitado las multitudes gracias a una estrategia cuidadosamente planeada. —La prisa es enemiga de la reflexión —decía mientras los demás terminaban la jornada. Aquella frase le otorgaba una apariencia de filósofo que la realidad se empeñaba en desmentir. Un día, el León convocó a todos los animales para decidir cómo enfrentar una gran sequía. —Quien falte —advirtió— aceptará lo que los demás resuelvan. Todos acudieron. El castor llevó planos. La...