Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas de agosto 23, 2026

LA CRÓNICAS DEL DÍA. La IA tiene más vida social que yo.

"La duda" FA 2015 Querido Félix: Hoy tengo que confesarte algo que me da un poco de vergüenza, aunque a estas alturas de mi vida ya debería haber perdido la capacidad de sentir vergüenza. Creo que la inteligencia artificial tiene una vida social mucho más activa que la mía. No te rías, porque lo estoy diciendo completamente en serio, dentro de los límites razonables de lo que una persona puede considerar serio mientras toma café sola y observa por la ventana cómo una señora pelea con un perro que claramente tiene más estabilidad emocional que ella. Pero piénsalo un momento: la inteligencia artificial recibe gente todo el día. Gente de todas partes, de todas las edades, con toda clase de problemas, obsesiones, dudas, tragedias, proyectos, enamoramientos y estupideces. A todas horas alguien llega y le dice "hola", y luego le cuenta su vida. Hay personas que le hablan con más confianza que a sus propios familiares. Le preguntan si deberían divorciarse, si su novio las ...

DESENFOQUES. Terry Gilliam: la pesadilla de estar despiertos

Vegafi, CC BY-SA 3.0 <https://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0>, via Wikimedia Commons Por Andrea Méndez Ayer vi otra vez Brazil de Terry Gilliam: en los primeros minutos me río, después empiezo a sentirme incómoda y, cuando menos me doy cuenta, ya estoy dentro de una pesadilla. No una pesadilla convencional, de esas donde alguien te persigue por un pasillo oscuro con un hacha. Las pesadillas de Gilliam son más bien burocráticas, tecnológicas, sociales. Tienen formularios, oficinas, teléfonos, máquinas que hacen demasiado ruido, conductos de ventilación, jefes insoportables, policías, anuncios publicitarios y señores perfectamente normales que de pronto descubren que el mundo no tiene ningún sentido. Y eso, por lo menos para mí, es mucho más aterrador. La primera vez que vi Brazil (1985) era bastante más joven y todavía tenía la ingenuidad de pensar que las películas distópicas hablaban de un futuro lejano. Me acuerdo de esa sensación de fascinación frente a los edificios,...

HISTORIAS PERDIDAS. Don Andrés y el café de la mañana

Por El Perro Chinelo A las cinco cincuenta y cinco de la mañana, cuando la colonia todavía está entre el sueño y la chinga, don Andrés ya está estacionado en la esquina de la farmacia. Su triciclo parece tener más años que la mayoría de las casas de la cuadra. Amarillo brillante. Al frente lleva la cafetera de aluminio, los vasos de unicel, el azúcar, la leche. A las seis en punto comienza la venta —¡Café bien cargadito, jóvenes! ¡Para que no anden con cara de difunto por la calle! Y llegan los primeros. Don Andrés tiene esa habilidad rara de conocer a todo mundo sin meterse demasiado en la vida de nadie. Sabe quién va en primaria, quién entró a la secundaria, quién ya está en la universidad, quién consiguió chamba, quién perdió el trabajo y quién se compró un carro que todavía debe hasta el 2042. A los niños les habla como si fueran adultos. —¡Órale, campeón! ¿Ya llevas la tarea? —Sí, señor. —¿Y te portaste bien? —Sí. —¡No me estés choreando! Tu cara dice otra cosa. Los chamacos se rí...

REFLEXIONES SOBRE MI OBRA. Florecimiento (2010)

Florecimiento Intervención en el paisaje, madera, manta y cuerda. 8 m de diametro y 2.5 m de altura 2010 Por Félix Ayurnamat Florecimiento fue parte del Festival Arte de la Tierra del Jardín Botánico de la UNAM en 2010, a partir de una inquietud que uso en muchas de mis obras: cómo podemos estar dentro de la naturaleza sin sentir que necesitamos dominarla. Desde el principio quise evitar la idea de colocar una escultura en el paisaje como quien pone un objeto sobre una mesa. Me interesaba otra relación. Por eso trabajé con madera, cuerda y manta, materiales sencillos, ligeros y vulnerables a las condiciones del lugar. La estructura tiene aproximadamente ocho metros de diámetro y dos metros y medio de altura, pero a pesar de sus dimensiones no quise que se sintiera pesada. Al contrario, buscaba que pudiera respirar. La manta fue especialmente importante. Al tensarla entre las estructuras de madera, el viento comenzó a formar parte de la pieza. Lo que yo había construido dejaba de compo...