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LA CRÓNICA DEL DÍA. El "puente"

Querido Félix: Se acerca ese fenómeno nacional que el gobierno insiste en llamar “fin de semana largo”, pero que en la práctica todos conocemos como “puente”. Del 13 al 17 de marzo, nada menos. Oficialmente se recuerda la expropiación petrolera; extraoficialmente se celebra la expropiación de cualquier pretexto para no trabajar. La oficina, como ecosistema social complejo y bastante deprimente, entra en una fase migratoria muy interesante. Los primeros en desaparecer son los noviecitos de oficina, esos que llevan meses planeando su “escapadita romántica” como si fueran protagonistas de una serie dramática turca. Salen el viernes con maletas discretas (o eso creen ellos) y con esa sonrisa sospechosa de quien piensa que nadie se da cuenta. Se van a algún pueblito mágico a sacarse fotos abrazados frente a una iglesia colonial mientras fingen espontaneidad emocional. El lunes regresarán con un bronceado mediocre y una relación un poco más complicada. Luego están los padres de familia, que ...
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CRÓNICAS PERRAS. Los arribistas

Por El Perrochinelo Miren, banda, se los voy a contar como lo veo yo, que soy perro callejero, perro barrio, perro con más sabiduría que pulgas y más conocimiento de la calle que Google Maps. Yo vivo a ras de banqueta, donde se ven las cosas sin filtro, sin perfume caro ni discurso motivacional de coach motivacional. Desde aquí, entre puestos de tacos, banquetas grafiteadas y cafés donde la banda se cree muy fina, he aprendido que hay humanos que no buscan amor, ni amistad, ni camaradería… lo que buscan es escalar. Así, como lagartijas trepando muro caliente, pero con sonrisa de comercial de pasta dental. Porque en esta ciudad hay de todo, pero abundan los ambiciosos de colmillo largo. Esos que te dicen “hermano” mientras ya están midiendo cuánto les sirves. Yo los detecto fácil porque caminan raro: no ven a los ojos, ven los contactos. Si te invitan a una peda o a un evento cultural, no es por cariño; es porque creen que conoces a alguien que conoce a alguien que tiene un cargo, una l...

FÁBULAS INSULSAS. El emperador naranja y el oráculo de Bibi

Por TPS Había una vez, en un imperio tan poderoso como ruidoso, un gobernante conocido como el Emperador Naranja. No porque su sabiduría irradiara luz, como algunos cortesanos intentaban explicar, sino porque su rostro tenía el color de una fruta demasiado madura. El emperador estaba convencido de dos cosas: que el mundo entero conspiraba contra su grandeza y que él era el único capaz de salvarlo. Para sostener tan delicada teoría, se rodeaba de consejeros que dominaban el arte más antiguo de la política: decirle al rey exactamente lo que quería escuchar. Entre ellos destacaba un hombre pequeño, muy pequeño, pequeñisimo, de mirada calculadora y ambición infinita, llamado Bibi, quien tenía el raro talento de convertir cada problema ajeno en una oportunidad personal. Bibi conocía bien el temperamento del emperador y lo alimentaba con historias sobre sus enemigos, que también eran del emperadot y eran terribles, que solo podían ser derrotados con fuego, castigo y conferencias de prensa. —...

RUMORES. Transcripción de la carta del Fray Luis de Fuensalida a Fray Pedro de Gante

Por Terrornauta Del Convento de San Francisco, fechada el 12 de marzo de 1532 en México (actual ciudad de México)  Muy reverendo padre y hermano amado en Cristo: Recibid mi saludo deseoso de la salvación de vuestras ánimas y su eterna dicha. Os escribo con ánimo conmovido por recientes sucesos acaecidos junto al nuevo convento e ermita que se erige en el sitio donde se fundó en tiempos del señor arzobispo Zumárraga el hospital y la ermita de San Cosme y San Damián, luego confiados a los reverendos frailes Dieguinos, y os aseguro vuestra cátedra en el Convento Mayor no habría de creer en los rumores de los naturales, de no ser yo mismo en extremo testigo, ya que he sido invitado por los hermanos a ser participe de estos sucesos. En las noches, cuando los legos y criollos duermen, se oyen pasos menudos en el claustro. Porque he oído, junto al pozo, risas de niño, casi burlonas, y he visto diminutas huellas blancas que cruzan la piedra de moler y se pierden tras los muros. Me he incli...

LA CLASE. Desnudo Barroco de German Gedovius.

Desnudo Barroco. Óleo sobre tela, s/f, MUNAL  Por Félix Ayurnamat Hoy hablaremos de una de las obras más representativas de uno de los artistas más  ignorados de México, German Gedovius, la obra en cuestión es "Desnudo Barroco", qu muestra las mejores cualidades del artista.  La escena está organizada en una composición horizontal y reposada, donde el cuerpo femenino ocupa el eje central de la pintura. La figura se encuentra reclinada sobre un diván cubierto de almohadones ornamentados y telas lujosas. El cuerpo describe una línea sinuosa, casi serpentina, de izquierda a derecha que guía la mirada del espectador desde los pies hasta el rostro. El fondo está formado por un respaldo tallado con motivos ornamentales que evocan el estilo barroco. Este elemento no sólo enmarca a la figura, sino que también intensifica la sensación de riqueza decorativa que caracteriza la escena. Los cojines de colores rojos y rosado crean un entorno visual cargado de texturas y patrones que ro...

PERSPECTIVAS. German Gedovius.

Autorretrato Por Félix Ayurnamat Cuando voy al MUNAL y hablo sobre la pintura mexicana de finales del siglo XIX y principios del XX, suelo mencionar a un artista que, a mi parecer, merece más atención de la que normalmente le dan: Germán Gedovius. Cada vez que me encuentro con su obra en el museo siento que estoy frente a una etapa del arte mexicano que funciona como puente entre dos mundos: el de la tradición académica europea y el de la búsqueda de una identidad pictórica propia en México. Me gusta pensar en Gedovius como un pintor que trabajó en  esa transición. Gedovius nació en 1867 en la Ciudad de México, en una familia con ascendencia alemana. Desde muy joven mostró interés por el dibujo y la pintura. Algo que siempre me parece importante señalar es que su formación no fue únicamente local. Como muchos artistas de su tiempo, viajó a Europa para estudiar pintura académica. Pasó por academias en Alemania y posteriormente por espacios de formación artística donde el estudio del...

SOBRE EL ARTE. Cuando el arte se vuelve mercancía vacía.

Por Félix Ayurnamat Hay algo que me molesta cada vez que entro a ciertos eventos de arte o galerías de alto perfil: muchas obras parecen existir más para justificar un precio que para comunicar artístcamente algo. No lo digo desde el "resentimiento social" ni desde una postura romántica contra el mercado. Lo digo como artista y como observador del campo cultural mexicano. Cuando el arte se vuelve un instrumento de prestigio económico, corre el riesgo de perder algo esencial: su capacidad de dialogar con la vida real de las personas. A lo largo de la historia, el arte siempre ha estado relacionado con el poder. Basta pensar en los grandes encargos de los papas, reyes y nobleza durante el Renacimiento o en la pintura cortesana de los siglos XVII y XVIII. Sin embargo, incluso en esos contextos, muchas obras mantenían una relación profunda con la cultura de su tiempo. Ahora me pregunto si parte del arte que domina el mercado internacional sigue cumpliendo esa función o si se ha t...

TÉRMINOS ÚTILES PARA INÚTILES: Chaquetero, ra

  Por TPS Chaquetero, ra (sust. masc./fem., adj. – Código DSM-Chilango: F-71.6 “Trastorno de inconsistencia ideológica oportunista”) Definición clínica: Sujeto afectado por una alteración crónica del aparato ético conocida como Síndrome de Chaqueteo Adaptativo, caracterizada por la habilidad camaleónica de cambiar de postura, equipo, ideología o lealtad según la dirección del viento político, social o económico. El chaquetero no tiene convicciones: tiene antenas. Su principio moral fundamental es simple y clínicamente comprobable: “donde calienta el sol, ahí se arrima el lagarto.” Etiología psicosocial: La condición suele desarrollarse en individuos con ambición desproporcionada y espina dorsal flexible, criados en entornos donde la congruencia se considera ingenuidad y la lealtad un obstáculo para el progreso personal. Sintomatología diagnóstica: Mutación ideológica instantánea:  Ayer defendía una causa con fervor; hoy la condena con la misma pasión, siempre alegando “nuevas ...

UN DÍA CUALQUIERA. La versión correcta.

Por Rebeca Jiménez Clara siempre contaba la misma historia, pero nunca de la misma forma. A veces comenzaba con una omisión, un detalle mínimo, casi invisible, y otras con una variación en el tono, como si al cambiar la entonación pudiera modificar también el sentido de los hechos. Con los años, había aprendido a narrarse a sí misma con una precisión engañosa, como quien pule una herida hasta que deja de parecerlo. Decía que todo había terminado de manera inevitable. Que no había sido culpa de nadie. Que las cosas, simplemente, se desgastan. Lo repetía con una serenidad que parecía convincente incluso para ella. Pero había noches, como esa, en las que el relato se le descomponía entre las manos. El reloj marcaba las tres de la madrugada, una hora que Clara detestaba porque no permitía distracciones. A esa hora, el silencio no era ausencia de ruido, sino presencia de pensamiento. La casa parecía observarla: las paredes, los objetos, incluso el espejo del pasillo que evitaba mirar. Se le...

HISTORIAS PERDIDAS. EL DÍA DE LA BANDERA

Por El perrochinelo En el turno de la tarde de la primaria “Héroes de la Banda Ancha”, allá por una colonia donde el tianguis huele a carnitas desde las ocho de la mañana y los cables de luz hacen telarañas en el cielo, el Día de la Bandera siempre era un show medio solemne, medio improvisado.   —¡A ver, niños, ya entren, no se anden empujando! —gritaba la maestra Lupita, que ya traía prisa por checar.   Los escuincles, pues ya sabes, unos tranquilos, otros echando desmadre, uno que otro con el moco colgando y la camisa medio fajada. Pero ese día había algo distinto: Era la ceremonia del día de la bandera y a Matviy le tocaba llevar la bandera.   —Órale, güey, ya viste al ucraniano —susurró el Kevin, codeando al Brayan.   —Cállate, baboso —le respondió otro—, ese compa sí le echa ganas.   Matviy no decía mucho. Tenía doce años, pero cargaba una mirada que no era de chamaco cualquiera. Cuatro años antes había llegado con su jefe y su jefa, huyendo de una guerra q...