Por El Perrochinelo Yo al chilango lo conozco bien. No porque haya estudiado sociología, antropología ni esas cosas donde la gente se pone lentes y habla de “fenómenos urbanos”. No, señores. Yo lo conozco porque llevo años viéndolo desde abajo, desde la banqueta, mientras se come una torta de esencia de milanesa parado, corre para alcanzar el microbús o le mienta la madre a una moto que se pasó el alto y casi lo plancha. Soy el Perrochinelo, perro callejero de abolengo dudoso y ciudadano de esta capirucha por derecho de antigüedad. Y si hay una especie que merece documental de National Geographic, ésa es la chilanga. El chilango es un animal peculiar. Puede levantarse a las cinco de la mañana para atravesar media ciudad y llegar a las ocho a un trabajo donde su compañero le va a hablar al cel para decirle: “¿Me haces el paro, ayudame con mi chamba, ya casi llego?”. Y ahí va el chilango, con cara de pocos amigos, café en una mano y torta de tamal en la otra. Tres horas después sig...
Por Félix Ayurnamat Caja de zapatos vacía , realizada por Gabriel Orozco en 1993, es una obra que me permite hablar con bastante claridad de uno de los problemas centrales del arte conceptual: la enorme distancia que puede existir entre la sencillez material de una obra y la cantidad de discurso que posteriormente se construye alrededor de ella. La pieza es exactamente lo que anuncia su título: una caja de zapatos vacía colocada en el espacio de exhibición. Orozco la presentó en Aperto '93 , dentro de la Bienal de Venecia, en un momento particularmente significativo para el arte mexicano y para la política cultural del país. El México de Carlos Salinas de Gortari estaba empeñado en proyectar una imagen de modernidad, apertura internacional y transformación. La creación de CONACULTA en 1988 y del FONCA en 1989 formó parte de una nueva estructura institucional de la cultura, mientras que la diplomacia cultural buscaba presentar hacia el exterior un México distinto al de los viejos e...