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INVENTARIOS DEL VACÍO. El primer dragón nació del bosque.

  El dragón. Diseñado por FA, usando  Seedream 5.0.  2026 Por Luis B. Nadie en la aldea supo verlo. Los hombres hablaban del viento seco que había llegado desde el sur; las mujeres culpaban a los pecados de los gobernante; los monjes hablaban en sus sermones con frases del Apocalipsis mientras la ceniza se acumulaba sobre los caminos. Sólo Alda, una niña de nueve años, levantó la vista y comprendió que el cielo estaba aprendiendo a fabricar criaturas. El incendio llevaba ardiendo siete días. Los robles exhalaban un olor dulce, casi parecido a la leña de la cocina, antes de deshacerse en una lluvia de brasas. La resina explotaba dentro de los troncos con un sonido semejante a huesos quebrándose. El aire sabía a hierro caliente. Respirar era beber humo. Entonces apareció. Sobre la columna inmensa de fuego comenzó a elevarse una nube que no obedecía al resto del cielo. Crecía alimentándose de su propio incendio, blanca en el vientre y negra en las alturas, con bordes ilumin...
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PEQUEÑA GUÍA ILUSTRADA PARA (NO) SER UN ARTISTA CONCEPTUAL. Aros efímeros: Una oda desayunística a la estética contemporánea.

Aros efímeros: Una oda desayunística a la estética contemporánea. Técnica: pereza, oportunismo y choro intelectualoso 2024 Por Félix Ayurnamat Nunca he considerado que desayunar sea una necesidad fisiológica. Sería una lectura excesivamente positivista del asunto. Prefiero entenderlo como una práctica estética de resistencia frente a la aceleración del mundo contemporáneo; un acontecimiento performativo donde el cuerpo negocia, desde la primera cucharada, su frágil permanencia en el tiempo. Mi obra no consiste en comer cereal. Consiste en problematizar el desayuno. La pieza comienza antes de cualquier acción visible. Todo inicia cuando deposito la caja de Fruty Loopis sobre la mesa. Ese volumen de cartón impreso, saturado de promesas cromáticas y optimismo industrial, comparece como un ready-made involuntario, heredero lejano de Duchamp, aunque infinitamente menos nutritivo. Abrir la caja es romper un sello ontológico. Introducir la mano en su interior equivale a explorar una arqueolo...

ENRIQUEZCA SU TROMPABULARIO. Ya nos cayo el Chahuistle

El chahuistle. Diseñado por FA, usando  Seedream 5.0.  2026 Por TPS La expresión "Ya nos cayó el chahuistle" constituye uno de los diagnósticos más precisos sobre la fragilidad de la felicidad humana. Lo primero que llama la atención es el protagonista: el chahuistle . A diferencia de otras desgracias universales, la inflación, los lunes o quedarse sin datos, el chahuistle posee un origen profundamente agrícola. Originalmente designaba un hongo o plaga que atacaba las milpas y echaba a perder las cosechas. Es decir, el campesino indígena ya sabía, siglos antes de que existiera el internet, que basta una pequeña aparición inesperada para arruinar meses de trabajo. Y como toda buena metáfora mexicana, abandonó el campo y se mudó a la ciudad. Hoy el chahuistle ya no destruye maíz. Destruye nuestras intenciones. El mexicano jamás considera un proyecto completamente seguro. Siempre existe la posibilidad de que aparezca el equivalente social de una plaga. Están todos echando relaj...

CRÓNICAS PERRAS. El clima tripolar de la ciudad.

El códice lluviense. Diseñado por FA, usando  Seedream 5.0.  2026 Por El Perrochinelo Hay cosas que nomás pasan en esta ciudad porque la Ciudad de México es una señora de carácter bipolar. En la mañana amanece con un sol que parece querer cobrarse todas las deudas pendientes desde Moctezuma II; al mediodía uno ya trae las patas bien tatemadas sobre el pavimento, y para las cinco de la tarde cae un aguacero de esos que hacen pensar que Noé era de Iztapalapa y que la famosa arca, en realidad, era un RTP. Les habla su cuaderno el Perro Chinelo, ciudadano chilango sin acta de nacimiento, pero con domicilio fiscal debajo del puesto de quesadillas de Doña Cuca y años de experiencia sobreviviendo a las temporadas de lluvia, calor y esas combinaciones diabólicas que sólo esta capirucha sabe cocinar. Porque no manchen... primero nos asa el perro calor y luego nos avienta una cubetada de agua como si Tlaloc allá arriba estuviera jugando. El verano chilango ya no tiene clima; tiene cambi...

ARCHIVOS FORTEANOS. El cadejo

El cadejo. Diseñado por FA, usando  Seedream 5.0.  2026 Por CEF Hay criaturas que nacen del miedo y otras que son creadas desde la memoria. El Cadejo pertenece a ambas categorías. Es similar a un gran perro que recorre los caminos cuando la noche ha borrado las referencias del mundo cotidiano; una presencia cuya respiración se confunde con el viento y cuyos pasos parecen llegar desde un sitio donde el tiempo avanza con otra medida. Su historia es conocida en buena parte de Centroamérica y el sur de México, donde suele presentarse bajo la forma de dos entidades opuestas: un Cadejo blanco, protector de los viajeros solitarios, y un Cadejo negro, asociado al extravío, al castigo o a la muerte.  A diferencia de las versiones centroamericanas, donde el Cadejo mantiene una naturaleza esencialmente espiritual, en la tradición de algunas zonas de México adquiere rasgos más cercanos a una criatura híbrida: un ser de extremidades largas, cuerpo cubierto de pelaje oscuro, ojos ...

RECUERDOS. Los recuerdos.

Por Félix Ayurnamat Los recuerdos no vuelven. Somos nosotros quienes caminamos otra vez hasta el sitio donde los dejamos enterrados. Ellos permanecen quietos, como piedras calientes bajo la tierra, esperando que un paso en falso los haga sonar. Uno cree que recuerda porque tiene buena memoria, pero la verdad es otra: recuerda porque hay cosas que nunca terminaron de morirse. En la vida, el tiempo no pasa; se va acumulando. Cada objeto guarda las voces de quienes ya no lo usan. Cada árbol conserva la sombra de alguien que descansó bajo sus ramas. Lo mismo ocurre con uno mismo. El cuerpo sigue envejeciendo, pero por dentro continúa viviendo un muchacho que todavía espera una respuesta, un padre que nunca dijo adiós, una mujer cuyo perfume persiste en la ropa mucho después de que el viento la borró del camino. Dicen que el olvido es una bendición. Yo sospecho que es apenas un cansancio. Las cosas olvidadas no desaparecen; sólo dejan de hacer ruido por un tiempo. Permanecen debajo de los d...

LA CLASE. Las antorchas

Leopoldo Méndez "Las antorchas" 1947 Por Félix Ayurnamat Leopoldo Méndez construye sus imágenes de una manera muy distinta a la pintura. Aquí la representación no depende del color ni del modelado volumétrico, sino de la tensión entre el blanco y el negro, del peso de las formas y de la energía que transmiten las líneas. Lo primero que llama la atención es la figura monumental de un campesino que avanza con el cuerpo inclinado mientras sostiene una antorcha encendida. Detrás de él aparece una multitud mucho más pequeña que también porta antorchas. La diferencia de escala no responde a una perspectiva naturalista, sino a una decisión compositiva: el personaje principal concentra la mayor parte del espacio visual y se convierte en el eje alrededor del cual se organiza toda la imagen. Más que representar a un individuo, adquiere el carácter de un símbolo colectivo. Una composición construida para avanzar La organización del grabado conduce inmediatamente la mirada de izquierda a...

PERSPECTIVAS. Leopoldo Méndez

Leopoldo Méndez Fuente: https://inba.gob.mx/multimedia/prensa/galerias/18162/18162-IMG_BG_POST-leopoldo_mendez.jpg Por Félix Ayurnamat Los grabados de Leopoldo Méndez. no son solo imágenes bien construidas; hay una forma de entender el arte como una conversación permanente con la sociedad. Sus grabados siguen incomodando porque hablan de desigualdad, de violencia, de trabajo, de dignidad y de resistencia. Lo hacen sin necesidad de discursos complicados. Basta observar la fuerza de una línea negra, el peso de una sombra o el gesto de un campesino para comprender que, detrás de cada imagen, había alguien convencido de que el arte podía intervenir en la realidad. Méndez nació en la Ciudad de México en 1902, en un país que apenas comenzaba a transformarse después de la Revolución. Creció viendo cómo las promesas de justicia convivían con profundas desigualdades, y esa tensión terminó marcando toda su producción. Estudió en la Academia de San Carlos y también en las Escuelas de Pintura ...

RUMORES. La Gallina Blanca

Por Terrornauta Cuando heredé la vieja granja de mi abuelo, nadie en el pueblo vino a felicitarme. Vinieron a despedirse. No de mí. De la última persona que todavía tendría el infortunio de dormir bajo aquel techo. La propiedad llevaba abandonada un par de meses. Se extendía sobre una loma donde el viento parecía haber olvidado toda estación favorable. Los campos estaban cubiertos por zacates amarillos y ortigas; el pozo respiraba un olor desagradable, como si bajo la tierra se descompusiera lentamente un animal inmenso. Los corrales apenas conservaban la geometría de la madera: las tablas se arqueaban bajo el peso de la humedad, y los clavos, convertidos en flores de óxido, apenas sostenían el recuerdo de las cercas. La casa resistía con una dignidad que sólo poseen las cosas destinadas a morir lentamente. El techo goteaba incluso cuando no llovía. Las paredes estaban cubiertas por manchas oscuras cuya forma cambiaba según la luz de la tarde. Había habitaciones donde el aire permanecí...