Ir al contenido principal

TROMPABULARIO. Sin Yolanda, Maricarmen, que aquí no ha pasado Nancy

Por el Dr. Tiburcio Nicanor de los Ángeles Altaneros, sociólogo de la catástrofe cotidiana y experto en liturgias del desmadre mexicano.

La frase “Sin Yolanda, Maricarmen, que aquí no ha pasado Nancy” constituye una de las cumbres filosóficas de la diplomacia emocional mexicana. Es, literalmente, el equivalente chilango de un tratado de paz.

La frase funciona como un sofisticado mecanismo de contención social ante el drama inminente. Cuando alguien está a punto de chillar, armar pancho, aventar indirectas en Facebook o decir “yo nunca les importé”, aparece el mexicano promedio y pronuncia el conjuro ancestral:

“Sin Yolanda, Maricarmen…”

Es decir: bájale dos rayitas al melodrama, reina. Respira. No conviertas este percance menor en capítulo de telenovela de Televisa de las nueve de la noche.

Lo fascinante es la estructura lingüística. Ninguna de las personas mencionadas existe realmente dentro de la conversación. Yolanda, Maricarmen y Nancy son entidades simbólicas, arquetipos nacionales del caos emocional. Son como las musas patronas del “ya valió”. La frase crea un pequeño universo paralelo donde varias señoras imaginarias administran el control de los daños sentimentales.

“Sin Yolanda” significa: sin llorar.

“Maricarmen” introduce cercanía afectiva y regaño maternal.

“Que aquí no ha pasado Nancy” establece la negación colectiva de la tragedia, aunque todos sepan perfectamente que sí pasó algo y probablemente estuvo horrible.

Porque esa es otra genialidad profundamente mexicana: la administración estética del desastre. En México no se niega el problema; se le pone apodo, se le hace meme y luego se procede a fingir estabilidad emocional mientras uno sigue con su vida.

Si lo analizáramos desde la sociología de la vida cotidiana, la frase representa un pacto comunitario para impedir que el sufrimiento individual interrumpa la convivencia. Es una invitación a seguir adelante aunque el corazón esté hecho pedazos. Algo así como:

“Sí te engañaron, sí te humillaron, sí subió una historia con alguien más… pero la comida ya está servida y tu tía vino desde lejos, así que compórtate.”

En términos antropológicos, esta expresión revela que el mexicano posee una capacidad extraordinaria para encapsular crisis emocionales severas dentro de frases que parecen sin sentido. Y quizá por eso sobreviven tanto: porque convierten el dolor en cotorreo, el ridículo en lenguaje común y el drama en patrimonio cultural intangible.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Carta de Belisario Dominguez

Señor presidente del Senado: Por tratarse de un asunto urgentísimo para la salud de la Patria, me veo obligado a prescindir de las fórmulas acostumbradas y a suplicar a usted se sirva dar principio a esta sesión, tomando conocimiento de este pliego y dándolo a conocer enseguida a los señores senadores. Insisto, señor Presidente, en que este asunto debe ser conocido por el Senado en este mismo momento, porque dentro de pocas horas lo conocerá el pueblo y urge que el Senado lo conozca antes que nadie. Señores senadores: Todos vosotros habéis leído con profundo interés el informe presentado por don Victoriano Huerta ante el Congreso de la Unión el 16 del presente. Indudablemente, señores senadores, que lo mismo que a mí, os ha llenado de indignación el cúmulo de falsedades que encierra ese documento. ¿A quién se pretende engañar, señores? ¿Al Congreso de la Unión? No, señores, todos sus miembros son hombres ilustrados que se ocupan en política, que están al corriente de los sucesos del pa...

Arte que repercute en la vida.

por: Katia Briseño. ¿Alguna vez se han preguntado si el arte sirve para la vida? ¿Qué es lo que se espera de un curso de artes plásticas a nivel medio superior? ¿Por qué algunas personas todavía consideran tomar talleres de arte? ¿En verdad los talleres de arte enseñan a reflexionar o son una repetición de técnicas sin contenido? El taller de exploración visual es un espacio que propone una reflexión en torno al arte y la visión que tenemos del mundo.    Más que preocuparse por la forma, se centra en buscar el contenido con creatividad e imaginación en las obras. El artista a cargo ayudara a reflexionar y descubrir aspectos nunca antes vistos de las piezas de arte, con motivo de generar una reflexión.   ¿Qué tan difícil es saber si el arte es arte? ¿Por qué es arte y porqué nos provoca? Es un espacio de análisis personal y colectiva en cuanto a qué es lo que provoca y el mensaje de las piezas. Se divide en dos módulos: dibujo y escultura. El dibujo va orientad...