SUEÑOS Y DELIRIOS
1° Exposición colectiva internacional
10 al 30 de abril de 2026
https://andromeda3.20.taexvi.org/sala-3/
Hay imágenes que no nacen de la consciencia. Surgen en un territorio donde la lógica pierde su autoridad y la mente se desplaza sin mapas, enlazando fragmentos, deformando lo conocido, inventando lo imposible. Los sueños y los delirios no son simples desvíos de la razón: son formas de conocimiento que operan desde lo profundo, allí donde el pensamiento se vuelve imagen antes de volverse palabra.
Esta exposición parte de esa inquietud, de ese umbral inestable. Las obras seleccionadas no buscan describir la realidad, sino trastocarla. En ellas, los cuerpos se fragmentan, los espacios se pliegan, las narraciones se interrumpen o se bifurcan. Lo cotidiano se vuelve extraño; lo extraño, íntimo. No hay jerarquías claras entre lo real y lo imaginado, porque ambos se entrelazan en una misma corriente visual que desafía la coherencia habitual.
El subconsciente actúa aquí como una fuente activa de creación. No es un depósito pasivo de recuerdos, sino un campo dinámico donde las experiencias, los deseos y los temores se reorganizan constantemente. Los artistas acceden a ese flujo mediante procesos que no siempre son deliberados: el azar, la asociación libre, la intuición. En ese gesto, la obra se convierte en un espacio donde lo reprimido encuentra forma, donde lo indecible se manifiesta sin necesidad de explicarse.
Los sueños, con su capacidad de condensar múltiples sentidos en una sola imagen, aparecen como estructuras abiertas. Las pesadillas, en cambio, revelan tensiones más agudas: aquello que insiste, que no puede resolverse, que retorna. Ambas dimensiones, la ensoñación y el desasosiego, conviven en esta exposición sin excluirse. Más bien se potencian, como si una necesitara de la otra para hacerse visible.
En términos formales, las piezas exploran esa inestabilidad a través de contrastes, desplazamientos y rupturas. Las imágenes no se presentan como superficies cerradas, sino como campos de tránsito donde el espectador debe reorganizar lo que ve. Mirar implica aquí abandonar la expectativa de una lectura única y aceptar la ambigüedad como condición.
SUEÑOS Y DELIRIOS no busca interpretar el subconsciente, sino experimentarlo. Nos conduce a ver que, en ese territorio aparentemente caótico, se encuentran también las claves de nuestra sensibilidad. Porque lo que emerge en la noche, en el sueño, en la fantasía, en la perturbación, no es ajeno a lo que somos, sino una extensión de aquello que, durante el día, apenas logramos contener.
Félix Ayurnamat

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