Por Ana Laura Alva Pulido
INTRODUCCIÓN
Cristina Rivera Garza escritora mexicana nacida en Tamaulipas autora del best seller “El invencible verano de Liliana”, así como ganadora del premio Pulitzer en 2024.
Su amplio trabajo en la crítica feminista, se ha convertido en un referente no solo literario sino también en el ámbito político debido a que sus obras tienden a cuestionar las estructuras y los paradigmas tradicionales, ya que su escritura surge a través de la narración del dolor causado por el trauma, la ausencia y los recuerdos de las perdidas. Sus obras se caracterizan por su estética derivada de sus memorias recuerdos o momentos traumáticos, que tienen como propósito generar una reflexión colectiva; generando así, conocimientos en el campo de estudios de género (Rivera Garza,2021). Entre sus obras más destacadas podemos encontrar: El invencible verano de Liliana (2021), El mal de la taiga (2012), La muerte me da (2007), entre otras.
Estudio en la Universidad Nacional Autónoma de México la carrera de Sociología, posteriormente obtuvo el grado de doctorado en Historia latinoamericana en la Universidad de Houston. Actualmente, es catedrática en la universidad de Houston y fundadora del doctorado en Escritura Creativa en Español (Rivera Garza, 2021).
El libro “El invencible verano de Liliana” (Rivera Garza 2021), es una retrospectiva a través de sus recuerdos y de los escritos de su hermana en vida, quien va denotando la itinerante agonía de una mujer víctima de violencia de género. Así como, la violencia es una vertiente en forma creciente que además se ha ido normalizando en nuestra sociedad, dónde las víctimas de violencia y su familia llevan acuestas su dolor en un tortuoso camino de agonía
en los trámites burocráticos. En busca decodificar, para resignificar lo establecido en las leyes para crear nuevas vertientes para análisis, estudio y apoyo a las víctimas de violencia.
Este ensayo estudiará la problemática de la violencia de género y su evolución en materia legal. Dicho análisis se realizará desde un punto de vista de la ginocritica y la influencia de la teoría de memoria y postmemoria, lo que permite entender como Cristina Rivera Garza, transforma la literatura y sus recuerdos en una herramienta estética y política, para ahondar e indagar sobre como la estructura patriarcal a deja de lado y minimizado deliberadamente el sentir y el sufrimiento de las víctimas y familiares. Todo lo anterior, reescrito desde la memoria colectiva de las víctimas; la cual toma sentido en los recuerdos y memorias de su difunta hermana.
Nuestro principal objetivo busca generar una crítica analista con un enfoque reflexivo, así como de aliento o apoyo a las víctimas de violencia así como a sus familias, al centrarnos en los procesos que de manera paralela vivimos las mujeres víctimas de violencia con la obra literaria a analizar.
ANTECEDENTES
Desde el punto de vista de la crítica feminista la lectura del libro “El invencible verano de Liliana” (Rivera Garza, 2021); no solo es una crítica sino una forma de lucha o resistencia contra las estructuras patriarcales existentes, las cuales han hecho invisibles los rastros o características de la violencia cotidiana contra las mujeres.
Dicho relato nos permite observar la reconstrucción de Liliana (Rivera Garza, 2021), a través de recuerdos de su hermana, fragmentos de sus escritos, archivos y evocaciones, lo anterior se toma como herramientas derivadas de la teoría de las memorias y postmemoria.
Con lo anterior Cristina Rivera Garza, transforma la identidad de Liliana, al legitimar su testimonio como víctima de violencia, la cual ha sido silenciada y cuya pregunta medular es, ¿cómo narrar si ya no está (de tal manera que se pueda de restituir de manera simbólica y afectiva)? Es aquí donde el uso de ambas teorías se entrelazan para dar la legitimidad a Liliana.
De acuerdo a Serna Moreno (2024) se establece que los archivos, la autobiografía y la postmemoria; permiten a la autora restituir a la voz de su hermana con dichas herramientas al reescribir pasajes de su historia que dieron pie a su asesinato.
Otro de los autores del que podemos hacer hincapié en este análisis es Showalter quién dentro de su ensayo “La crítica feminista en el desierto” (Showalter, 1985), establece que el hecho de reconectar con su recuerdo sus vivencias desde el punto de vista masculino ha sido minimizando, en el caso de Rivera garza lo muestra con los recuerdos como familiar, en donde se registra la invisibilidad que vive por las autoridades en su peregrinar por encontrar los hechos acontecidos con respeto al asesinato de su hermana y que se encuentran en el expediente del caso.
También se ve reflejado las estructuras patriarcales las cuales lo toman como crimen pasional revictimizando a los hombres, pues, se les hiere en su orgullo y valía.
Un punto de partida importante dentro de este análisis es la que establece Laura Ventura Páez (2025), quien interpreta la obra como una arqueología afectiva, ya que restituye la voz femenina de su hermana respetando las ideas y la forma en que él escribía; a su vez presenta una función política al crear lenguaje retroactivo qué antes, refiérase al momento de los hechos no existía tales como feminicidio, violencia de género lo que permite generar una transformación de la obra a memoria colectiva y pública.
Por otra parte, Gallo-Murray (2021), establece su análisis a través de una obra literaria de Rivera Garza como no ficcional cuya nota ética se basa a través de generar una mediación empática la cual evita la revictimización de manera cuidadosa a través de la función de reparar simbólicamente y prevenir a través de un lenguaje que muestra los síntomas o situaciones que se pueden tomar como un alertamiento de la violencia generada hacia las mujeres.
Encontraste D. G. González (2025), en su ensayo “Devenires del archivo del afecto” indica que las memorias refiérase a cajas, diario, recuerdos, cartas, entre otra; se consideran un testimonio feminista, el cual su primer enfoque está orientado en las experiencias cotidianas femeninas, que desde otra perspectiva no son importantes, ya que solamente son emocionales. Sin embargo, en el caso de la obra de Rivera Garza (2021), es una nueva forma de narrativa la cual busca exigir justicia simbólica.
Por último, Paula Daniela Bianchi (2024), realiza algunas menciones en estudios sobre violencia y literatura, refiriéndose a la obra de Rivera Garza (2021) cuyo trama central es el testimonio femenino y como consecuencia se genera una función pedagógica, la cual brinda de elementos característicos para identificar los patrones de violencia en las nuevas generaciones.
ANÁLISIS
El libro de Cristina Rivera Garza (2021) desde el enfoque de la ginocrítica, el eje central de su obra es restituir la autoría de su hermana sin tergiversar o falsear su testimonio al respetar su memoria y los archivos, con los que ella reconstruye la historia (Ventura Paez, 2025). Con base a los estudios de ginocrítica, se establece que las herramientas que utiliza la autora permiten establecer prácticas discursivas femeninas que han sido silenciadas a lo largo del tiempo así como también legitimar su estilo gramatical, como muestra de una experiencia femenina (Showalter, 1985; Serna Moreno, 2024).
Desde esta perspectiva podemos ver, que funciona como un acto femenino estético, dónde a través de la narración de una vida cotidiana observamos los signos invisibles por otros discursos. También denota las estrategias, que según los discursos tradicionales son respuestas exageradas por parte de las mujeres ante un simple comentario o actitud. Por tanto, desde la perspectiva de la ginocrítica podemos comprender que no solo son las memorias de Liliana, sino una forma de legitimar los hechos vividos y el conocimiento que se forja; así como reivindicar modalidades de escritura para crear una demanda política (Serna Moreno, 2024; Ventura Paez, 2025).
Hay que recordar que la historia, que narra Rivera Garza (2021), no es memoria vivida, ya que ella no es la víctima, pero se convierte en memoria transmitida, la cual reconstruye sentidos y momentos; así como una práctica de escritura femenina dando sentido a la reparación simbólica de acuerdo a Gallo-Murray (2021).
Este libro es retroactivo, puesto que genera léxico que no existía en el momento de dichas vivencias, como es el caso de “feminicidio”, “violencia de género” o “terrorismo íntimo” (Rivera Garza, 2021; Bianchi,2024; Gallo-Murray 2021); esto va dando pie a nuevo léxico que define lo que vive una mujer y que no está bien, sin embargo, ha sido invisibilizado a través del tiempo y las prácticas machistas; por tanto, podemos decir que de acuerdo a Bianchi (2024) y Ventura Paez (2025), tiene un sentido pedagógico para las nuevas generaciones.
En materia de estética y política, en concordancia con Ventura Páez la obra de Rivera Garza lleva a cabo una práctica llamada “escritura geológica” de acuerdo a dicha autora es la “des-sedimentación de textos o archivos que permanecen intactos y exponen relaciones de poder o de invisibilidad o mecanismos de silenciamiento” (Ventura Paez, 2025). González (2025), da fundamento a la teoría establecida de Ventura Páez y menciona que el archivo que retoma /Rivera Garza en su libro, es el archivo de su afecto o de su hermana; el cual había quedado intacto desde su muerte hasta el punto en que empieza a narrar la historia buscando entender cuál fue la causa de su muerte y los cuales muestran pequeños signos o indicios que son el preludio del peligro (Rivera Garza, 2021).
La corporeidad del manuscrito está compuesta por los escritos, caligrafía, mayúsculas, exclamaciones, entre otros; de manera tal que preserva la voz femenina de la protagonista, generando que el archivo se convierta en presencia en lugar de un objeto interpretativo. Preservando la fidelidad de la voz femenina original, como “forma ética de restitución” (Serna Moreno, 2024; Gallo-Murray, 2021).
La obra de Rivera Garza genera un debate en materia ética de la mediación; ya que se cuestiona ¿hasta qué punto es correcto hablar de la víctima sin caer en la usurpación? Es entendible e inevitable y necesaria dicho planteamiento, porque la autora tiene acceso al archivo y al contexto, sin embargo, la cautela con la que maneja la información evitando la revictimización de su hermana y la especulación de la violencia infligida, genera una ejecución adecuada en la ética de la mediación (Gallo-Murray, 2021). Las posturas de Serna Moreno (2024) y Ventura Paez (2025), refuerzan el planteamiento de Gallo-Murray (2021), sosteniendo que hace una mediación responsable y ética al transformar su voz autoral, para privilegiar la de su hermana Liliana, al integrar de manera intacta los archivos, generando un efecto plausible de “voz prestada”, la cual deriva a una reflexión crítica continua (Serna Moreno, 2024; González, 2025).
Todo lo anterior en este análisis nos permite encontrar una función política que ha permitido crear nuevos criterios para impartir justicia en casos de violencia de género, también ha cuestionado hasta qué punto somos quienes inducen que prosigan o fortalecen las estructuras patriarcales establecidas (Bianchi, 2024; Gallo-Murray, 2021). Pero no es todo, la función pedagógica se establece en el momento en que definimos que no es un crimen pasional donde se le hiere el orgullo al hombre, sino un feminicidio dónde las muestras de celos posesión y aislamiento se presumen como muestras de afecto, establecidos como mecanismos de silenciamiento por las estructuras; sin embargo, son signos de peligro, del “terrorismo íntimo” (Rivera Garza, 2021) que vive la protagonista.
Cambiando el formalismo en el que se ha centrado dicho análisis, hablaré en tono más informal para continuar con dicho análisis, desde la perspectiva de víctima de violencia, cuya comprensión es mayor que cualquier otra persona. Si bien, la historia comienza con el abrumador trajinar de los trámites burocráticos para solicitar un expediente, el cual se abrió hace casi tres décadas. En experiencia personal se comprende el sentir monótono agreste y en algunos momentos se vuelve irascible la falta de comprensión y el vaivén de oficina en oficina. En algún punto de la vida he logrado resignificar, que nacer en México es tener un vasto bagaje de patrimonio y cultura, pero como mujer, es el país donde las leyes te menosprecian y te hacen sentir vulnerable ante los verdugos, quienes ante dichas normas pueden revictimizarse, haciendo parecer que las brujas del cuento son las mujeres. (¡Qué ironía!)
Entendemos claramente, que a pesar de haber pasado un duelo por el dolor que dejó dicho asesinato, pero nos hace preguntarnos: ¿En qué punto las mujeres somos nuestros propios verdugos, al criar a monstruos tan viles y defender lo indefendible de ellos?, ¿Es acaso nuestra desvalorización una forma perversa de mostrar que ahora somos libres autónomas y capaces de tomar nuestras decisiones?
Al hurgar en las cartas, en los recuerdos de su hermana, en su memoria escrita, comprendemos que los diarios no son meramente sentimentalismos, son el preludio donde podemos palpar la existencia de la violencia. La transformación del monstruo vestido en pieles de dulce cordero y donde también se sientan las bases de la normalización de la violencia, como un acto, el cual va creciendo en forma de espiral ascendente diría mi terapeuta de las ahora lunas o centros de atención para mujeres víctimas de violencia de género los cuales se instituyeron cerca del año 2007. Pero, nos deja a reflexión¿cuántos asesinatos tuvieron que cuantificarse para generar un cambio en la estructura ambigua de las leyes en favor de las mujeres? Aun así, creo que muy ambiguo, porque aun en los ministerios públicos para proceder se debe probar que estás lastimada en punto de estar muerta y acreditarlo, para que pudieran proceder y encarcelar al victimario; mientras tanto queda libre hasta que se presenten pruebas fidedignas y no circunstanciales en los primeros cinco días posteriores a la demanda. Inclusive si fuese violación en una mujer en una relación con el verdugo, no procede (irónico ¿no?), porque es consensual por la ambigüedad de ser una relación.
Alguna vez un médico legista en alguno de mis trajinares en el ministerio público me comentó que las leyes tienen muchas lagunas legales y aun con el mejor abogado mi expareja no podría pisar la cárcel solo quedaba el recurso de dejar indicios de la violencia por si algún día accedía al divorcio obtendría el cobijo de la ley con respecto a mis hijos, pero lo único que podría afectarle en ese momento era quitarle la patria potestad por falta de manutención o el ser catalogado como deudor alimentario y no poder solicitar créditos, préstamos o vivienda.
Después de un largo trajinar en materia legal con respecto a la violencia intrafamiliar, de género he logrado comprender que, nosotras somos las que lo generamos al criar bestias cuando los solapamos y no ponemos límites y reglas; así como enseñar los valores los cuales se refuerzan en las escuelas, ya que actualmente creemos que educar y generar límites a tiempo puede generarse trastornos o traumas; sin embargo, el daño que deja en las víctimas y su familia es irreparable ¿es que acaso eso no cuenta?
CONCLUSIÓN
A manera de una gran escritora y poetisa novohispana Sor Juana Inés de la Cruz, quien escribió la obra “Hombres necios que acusáis” (Sor Juana Inés de la Cruz, 2009), la cual es retomada y reescrita por su servidora; con la intención de resignificar el proceso de violencia de la mujer y cuyo propósito es dar aliento para que rompan el ciclo en el que se encuentran. De la misma forma que la poetisa cuestiona el machismo, quiero concluir dicho análisis de esta obra como una reflexión a todas las que hemos padecido violencia de género, en cualquiera de sus formas, así como para aquellas mujeres que aún no saben cómo romper con dichas estructuras sin sentir culpa o temor. Como una crítica sagaz, vista desde la ginocrítica ante tan atroz y lamentablemente hecho.
Hombres necios que creis que a vuestra virtud
vamos a estar, a vuestra merced,
sin conocer la magnificencia de la mujer,
sin saber que vuestro sabotaje,
es el preludio de nuestra agonía, de nuestro dolor.
Andamos pues, en ese tortuoso camino día a día,
en este infierno que habéis creado vosotros,
para que camináramos,
en un intento de minimizar bajo el yugo de tu poder,
la inconmensurable capacidad que nuestros anhelos desdichas y fortunas, nos hacen superior a ustedes;
por ende, al sentirse minimizados
ante vuestro declive vemos al fin la luz,
al crear la legitimidad de nuestras voces.
¡Párvulo, palurdo!, que aún crees que mi silencio
es tu fuerza bajo la cual me puedes someter y bajo,
la cual, tergiversas al inferir mi respuesta, olvidando que,
mi contexto, historia y espíritu de lucha
es respuesta a mi sabiduría,
lo cual me permitirá abrir mis alas
en el momento menos esperado,
y aun cuando tú te niegues a ello volaré.
Por tanto, mi silencio para ti es la forma retórica de vuestro poder,
sin imaginar que es el ocaso de la tiranía impuesta,
el cual se establece cuando resurge el fénix oculto de sus cenizas
¿Es que acaso no has conocido el lado oculto?,
¿De esa ave que has mantenido cautiva?;
he aquí nuestra divergencia en nuestro ser.
He a, pues, señora mía, que a vuestras añoranzas,
habéis perdido el rumbo de vuestro camino
es ahora cuando tú despertar que habéis añorado se dé;
vuelve a tu vuelo incansable como ave pasajera,
que posa su pequeño ser de manera efímera en las cimas más altas,
el cual, habéis perdido en tu desastroso anhelo de amor.
¡Abre tus alas!, y vuela lejos de las garras de tu depredador,
recorre el vasto mundo, cultívate en la sabiduría,
¡vuela alto!, viajera incansable,
muestra tu brillo a las aves cautivas en jaulas de oro,
aletea tus plumas libres de sometimiento,
déjate llevar con la caricia del viento.
REFERENCIAS
✓ Sor Juana Inés de la Cruz. (2009). Obras completas. I. Lírica personal (A. Alatorre, Ed.). Fondo de Cultura Económica. ISBN 9786071611468
✓ Serna Moreno, A. S. (2024). Ella escribe, la borran y la reescriben: análisis de la escritura autobiográfica desde la literatura de archivo en las novelas El acontecimiento (2019) de Annie Ernaux y El invencible verano de Liliana (2021) de Cristina Rivera Garza. Humanitas. Revista de Teoría, Crítica y Estudios Literarios, 4(7). https://doi.org/10.29105/revistahumanitas4.7-95.
✓ Ventura Páez, M. L. (2025). El invencible verano de Liliana: presas, depredadores y hematomas invisibles. Revista Internacional de Culturas y Literaturas, i(28). https://doi.org/10.12795/RICL.2025.i28.04.
✓ González, D. G. (2025). Devenires del archivo del afecto. Una memorabilia de las violencias en las narrativas de Cristina Rivera Garza, Pilar Quintana y Mariana Enríquez. Pasavento / revista académica (2025).
✓ Gallo-Murray, E. (2021). [Ensayo/ reseña sobre El invencible verano de Liliana: ética de la narración de violencia]. Repositorio / Revista académica (consulta online).
✓ Bianchi, P. D. (2024). Femicidios, travesticidios y transfemicidios en la literatura contemporánea (sección sobre Rivera Garza). En: Estudios


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