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La crónica del día: Los Don juanes urbanos

El Don Juan. Obra de FA

Querido Félix

Hoy me aventuraré a explorar el intrigante mundo de los "Don Juanes Modernos", esos seres tan singulares que pululan en nuestro hábitat urbano. Como documentalista de la vida salvaje, he decidido observar de cerca a estos especímenes.

Comencemos con el espécimen conocido como "Encantador de Redes". Este Don Juan moderno domina el arte de la conquista en el mundo virtual. Con selfies estratégicamente seleccionados y mensajes llenos de elogios, logra atraer a innumerables víctimas en las redes sociales. Su habilidad para deslizar emojis de corazones y cumplidos en cada comentario es asombrosa. Como un hábil depredador, navega por los mares cibernéticos, dejando un rastro de corazones rotos tras cada conquista virtual.

A continuación, nos encontramos con el espécimen "Poeta Embelesador". Este Don Juan presume de su capacidad para declamar poemas melosos y cursis a la menor provocación. Cualquier ocasión es propicia para recitar versos sobre el amor eterno y los atardeceres románticos. Sin embargo, su pasión lírica a menudo esconde un ego desmesurado, como si cada frase suya fuera digna de un premio Nobel de literatura.

Continuando nuestro estudio, topamos con el espécimen "Galan de Barrio". Este Don Juan se cree irresistible en los lugares de ocio nocturno. Su habilidad para hacer una coreografía improvisada con cualquier canción de moda es digna de admiración. Aunque su danza desenfrenada no siempre resulta agradable a la vista, él persiste convencido de que todos los ojos están puestos en él, admirando su talento para el baile.

Finalmente, conocemos al espécimen "Machote Tradicional". Este Don Juan sigue las antiquísimas tácticas de seducción, heredadas de tiempos inmemoriales. Se acerca a sus presas con piropos baratos y comentarios lascivos, creyendo que la conquista se logra con halagos de dudoso gusto. Como si viviera en un mundo en blanco y negro, ignora por completo que su actitud es más bien digna de un dinosaurio en extinción.

Estos especímenes,  encarnan la parodia de los Don Juanes modernos. Aunque pueden resultar cómicos, no podemos negar que también son sumamente desagradables.

Con cariño

La observadora de la vida salvaje urbana.

Rebeca Jiménez 

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