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En el diván: Moonrise Kingdom


Por: Andrea Méndez

19 de marzo 2023

La película "Moonrise Kingdom" (2012), dirigida magistralmente por Wes Anderson, narra la cautivadora historia de dos jóvenes, Suzy y Sam, cuya unión amorosa les lleva a emprender una fuga de sus respectivos hogares en la ficticia isla de New Penzance. A lo largo del filme, somos testigos de la evolución de su relación y de su impacto en las personas de su entorno.

Desde una perspectiva psicoanalítica, la relación entre Suzy y Sam puede ser interpretada como un ejemplo del complejo de Edipo. Según la teoría de Freud, el complejo de Edipo es un fenómeno psicológico en el cual un niño desarrolla sentimientos románticos hacia el progenitor del sexo opuesto y hostilidad hacia el progenitor del mismo sexo. En la película, Suzy y Sam son dos jóvenes que buscan la atención y el amor que no encuentran en sus respectivos padres. Sam es un huérfano que reside en un campamento de Boy Scouts, mientras que Suzy es una niña introvertida atrapada en un matrimonio fallido de sus padres.

La relación de Suzy y Sam parece ser un medio para escapar de las relaciones problemáticas que mantienen con sus progenitores y establecer una nueva dinámica. Sam se convierte en una figura paternal para Suzy, mientras que ella adopta un rol maternal hacia él. Juntos, crean un refugio en el cual experimentan seguridad y amor, alejados de los conflictos y negatividad que caracterizan sus hogares.

Desde una perspectiva freudiana, Suzy y Sam personifican dos aspectos opuestos de la psique humana: el ego y el Ello. El ego se encarga de equilibrar las necesidades instintivas y sociales, mientras que el Ello representa los deseos y necesidades más primitivos, a menudo considerados como la parte animal de nuestra psique. En la película, Sam personifica el Ello, mostrándose como un joven impulsivo y apasionado que sigue sus instintos sin preocuparse por las consecuencias. Por contraste, Suzy representa el ego al esforzarse por conciliar sus necesidades instintivas con las expectativas sociales y las normas.

El viaje que emprenden juntos les permite explorar estos aspectos de su psique y alcanzar un equilibrio emocional. Sam y Suzy encuentran en el otro una liberación emocional que les permite ser auténticos sin la presión de los roles sociales. Cuando Sam se escapa de su campamento y se encuentra con Suzy, ella lo acepta sin juicio y se une a su aventura sin cuestionar. A su vez, Sam comprende y satisface las necesidades emocionales de Suzy, quien anhela escapar de su hogar y su familia disfuncional.

Además, la relación de Suzy y Sam puede interpretarse como una representación del proceso de individuación. La teoría de la individuación sostiene que, a medida que las personas maduran, buscan independizarse de las figuras de autoridad y forjar su propia identidad. En la película, Suzy y Sam optan por escapar juntos para establecer su propia identidad y liberarse de las expectativas parentales.

Es crucial destacar que la relación de Suzy y Sam desafía la teoría psicoanalítica tradicional. En lugar de considerarla patológica o disfuncional, podemos percibirla como una vía hacia la sanación emocional. En su travesía conjunta, Suzy y Sam encuentran la fortaleza y la confianza necesarias para encarar la realidad y superar sus conflictos personales.

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