La democracia nace congénitamente prematura. Es algo comparable con esa prematuración de las crias humanas de la que suelen hablar los evolucionistas. Debido al tamaño de su cabeza (y supongo que a otras cosas más), el parto del bebé humano sería inviable si naciera tan desarrollado como los otros mamíferos. El niño nace en un estado que para cualquier otro mamífero sería todavía una fase fetal. La indefensión de esa criatura prematura la condenaría a la muerte más que probable si la socialización de la especie humana, fundamentada en el leguaje, no se hiciera cargo de su protección. Es lo que en ciencia politica se llama una segunda gestación, en un "útero social" que toma el relevo del útero biológico.
Tampoco la democracia nace suficientemente desarrollada, y es al nacer prácticamente inviable, no por imposibilidad biológica, sino por una imposibilidad histórica que la condena a un círculo vicioso. Para que el pueblo (demos) pueda ejercer el poder (kratos), tiene que estar preparado para esa tremenda deficiencia. Pero lo único que puede preparar al pueblo para gobernar es justamente una sociedad democrática plena y madura, abocada ante todo a una sólida educación cultural y científica, pero muy marcadamente cívica y ética, y necesariamente laica. Toda democracia real nace cuando el "pueblo" (se supone) toma el poder, y es obvio que ese "pueblo" no puede estar preparado, puesto que no pudo haber sido educado por esa democracia todavía inexistente. Pero no sólo toda democracia, sino toda fase de cualquier democracia cae en este mismo círculo vicioso: el "pueblo" no puede haber sido educado para esa fase por esa fase misma todavía inexistente.
Así pues, todo régimen democrático nace históricamente adelantado, como el bebé humano biológicamente. Pero al niño lo criará y educará la sociedad, mientras que ¿quién criará y educará a un régimen político? Porque ese adelanto histórico no significa un grado más valioso, sino un simple desfase histórico. La consecuencia de esa prematuración suele ser por el contrario un grado menos valioso La ineducación del "pueblo" suele favorecer toda clase de manipulaciones, trampas y corrupciones entre los que manejan la "democracia". La historia reciente parece mostrarnos que la tendencia cada vez más imparable de las llamadas democracias (sobre todo desde la segunda mitad del siglo xx, o sea desde la bancarrota moral de los regímenes "no democráticos"), lejos de ser la de aprovechar ese adelanto histórico para trabajar intensamente en la educación de la sociedad, a fin de armonizarla con el tipo de instituciones que —un poco sin saber– se ha dado a sí misma; lejos de eso, digo, los regímenes llamados democráticos se enfrascan más y más en la pura lucha por el poder, sin el más mínimo proyecto histórico, sin una moral política, sin ningún respeto real por la sociedad, sino tan sólo adulación electoral (otro tema que abordaré pronto), señuelos seductores y evidente oportunismo manipulador.
Tampoco la democracia nace suficientemente desarrollada, y es al nacer prácticamente inviable, no por imposibilidad biológica, sino por una imposibilidad histórica que la condena a un círculo vicioso. Para que el pueblo (demos) pueda ejercer el poder (kratos), tiene que estar preparado para esa tremenda deficiencia. Pero lo único que puede preparar al pueblo para gobernar es justamente una sociedad democrática plena y madura, abocada ante todo a una sólida educación cultural y científica, pero muy marcadamente cívica y ética, y necesariamente laica. Toda democracia real nace cuando el "pueblo" (se supone) toma el poder, y es obvio que ese "pueblo" no puede estar preparado, puesto que no pudo haber sido educado por esa democracia todavía inexistente. Pero no sólo toda democracia, sino toda fase de cualquier democracia cae en este mismo círculo vicioso: el "pueblo" no puede haber sido educado para esa fase por esa fase misma todavía inexistente.
Así pues, todo régimen democrático nace históricamente adelantado, como el bebé humano biológicamente. Pero al niño lo criará y educará la sociedad, mientras que ¿quién criará y educará a un régimen político? Porque ese adelanto histórico no significa un grado más valioso, sino un simple desfase histórico. La consecuencia de esa prematuración suele ser por el contrario un grado menos valioso La ineducación del "pueblo" suele favorecer toda clase de manipulaciones, trampas y corrupciones entre los que manejan la "democracia". La historia reciente parece mostrarnos que la tendencia cada vez más imparable de las llamadas democracias (sobre todo desde la segunda mitad del siglo xx, o sea desde la bancarrota moral de los regímenes "no democráticos"), lejos de ser la de aprovechar ese adelanto histórico para trabajar intensamente en la educación de la sociedad, a fin de armonizarla con el tipo de instituciones que —un poco sin saber– se ha dado a sí misma; lejos de eso, digo, los regímenes llamados democráticos se enfrascan más y más en la pura lucha por el poder, sin el más mínimo proyecto histórico, sin una moral política, sin ningún respeto real por la sociedad, sino tan sólo adulación electoral (otro tema que abordaré pronto), señuelos seductores y evidente oportunismo manipulador.
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