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Entradas

UN DÍA CUALQUIERA: El peso de los días

Por Rebeca Jiménez  Nidia era una muchacha menuda, de apariencia frágil, con una timidez que la hacía encogerse ligeramente cuando hablaba, como si quisiera ocupar el menor espacio posible en el mundo. Su voz era suave, vacilante, pero sus manos, en contraste, parecían moverse con una seguridad absoluta cuando sostenían un lápiz o un pincel. Tenía un talento natural para el dibujo, para la composición y el manejo del color, una sensibilidad que convertía cualquier hoja en blanco en un espacio vibrante y lleno de significado. Aunque le costaba expresarse con palabras, en el arte encontraba un refugio, un lugar donde su entusiasmo se desbordaba sin miedo ni restricciones. Últimamente contaba los minutos de su casa a la escuela como si fueran los últimos antes de la horca. Diecisiete años y la certeza de que el mundo podía cerrarse sobre ella con la misma facilidad con la que su madre cerraba las ventanas cuando se avecinaba una tormenta. —No puedes ir hasta allá sola —le dijo su padr...
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HISTORIAS PERDIDAS: Recetar palabras

Por: El Perrochinelo La doctora Montes era un tapón de alberca. Bajita, delgadita, con su bata siempre bien planchada, las mangas aremangadas hasta el codo y un estetoscopio que parecía quedarle grande. Nadie le daba más de veinticinco años, pero ella ya había visto lo suficiente como para saber que la medicina no estaba en las cajas de antibióticos, sino en lo que la gente traía atorado en el pecho. —A ver, doña Chayo, ¿qué le duele? —Pos aquí, doctora… como que me aprieta el pecho, pero no es tos ni gripa… nomás me agarra así, de la nada… La doctora Montes la escuchó con calma. No sólo con los oídos, también con los ojos: el suéter tejido ya bien guango, las manos resecas de tanto lavar ropa, la mirada de quien carga más de lo que dice. —¿Y cómo ha estado en su casa? Doña Chayo apretó los labios. —Pos ahí… mi hija, la más chica, se fue con un cabrón y nomás no me llama. Y mi viejo, pues… desde que lo corrieron, está ahí nomás viendo la tele… Ya casi ni me habla. La doctora Montes asi...

INVENTARIOS DEL VACÍO: El Recaudador de Marte

Por Luis B. Un sencillo homenaje a Ray Bradbury y su genial Crónicas Marcianas El transbordador descendió sobre la polvorienta explanada de la Estación Colonial 6. Desde la ventanilla, Herrera vio el horizonte rojo, inmóvil y absoluto, como si el tiempo en Marte no transcurriera en la misma dirección que en la Tierra. Sus manos sudaban dentro de los guantes presurizados. Nunca había salido del planeta madre. Nunca había sentido tan claro el peso de su insignificancia. La compuerta se abrió con un siseo metálico, y una ráfaga de aire artificial lo golpeó con su tibia monotonía. Salió con su maletín sujeto al pecho. En él llevaba los formularios, los sellos digitales, las tabletas de verificación fiscal. Todo lo necesario para que la Agencia de Recaudación Interplanetaria hiciera valer su autoridad en aquel mundo polvoriento. Lo recibió un supervisor de complexión huesuda y mirada opaca, como si Marte le hubiera absorbido toda la luz del alma. —Bienvenido, señor Herrera —dijo, sin emoció...

RUMORES: La Última Parada

Por Terrornauta El autobús llegó envuelto en una bruma espesa, deslizándose por la avenida como un animal ciego en la penumbra. Eran casi las tres de la madrugada en Tijuana, y la ciudad exhalaba su última bocanada de vida nocturna: borrachos tambaleantes en los callejones, luces intermitentes de patrullas en la distancia, un perro famélico escarbando en la basura. Francisco se frotó las manos ateridas de frío antes de subir. No había taxis, y caminar hasta la frontera no era una opción segura. El interior del vehículo estaba casi lleno. Nadie habló cuando se acomodó en el asiento más cercano a la ventana. Al principio, no notó nada extraño. Solo pasajeros silenciosos, hundidos en sus abrigos, rostros velados por la penumbra del trayecto. Solo cuando el autobús retomó la marcha, un escalofrío le recorrió la espalda. Nadie tenía rostro. Los pasajeros eran figuras borrosas, siluetas con la piel lisa como cera derretida. Ningún parpadeo, ninguna mueca, ningún rastro de humanidad en ellos....

FÁBULAS INSULSAS: El hombre de la última palabra

Había una vez un policía llamado Carmelo "El Gallo" Guzmán, cuya filosofía de vida era sencilla: si las palabras no bastaban, las balas hablaban por él. No había discusión, desacuerdo o simple conversación trivial que no pudiera resolver con una amenaza bien colocada y un gesto hacia la funda de su pistola. —El respeto se gana con miedo —solía decir mientras acomodaba su placa en el cinturon. En su casa, su hija adolescente, Brenda, lo veía como el modelo a seguir. Para ella, la manera en que su padre "negociaba" en la calle era la única forma correcta de resolver cualquier problema. Si la maestra le bajaba puntos en un examen, bastaba con levantar la voz y dejar caer la frase: —¿Está segura de que quiere seguir con esta conversación? Si alguna amiga no la invitaba a una fiesta, mandaba mensajes amenazantes, y en más de una ocasión, llevó un cuchillo en la mochila "por si acaso". —Mira, mija, el mundo es de los que se imponen —le decía Carmelo con orgullo,...

SOBRE EL ARTE: La fotografía en México. 1951 a 1970 (parte 5)

Nacho López. ca 1958 Por Félix Ayurnamat Continuamos con nuestra revisión de la fotografía artística mexicana, ahora toca escribir de la época entre 1951 y 1970, está etapa fue de consolidación y experimentación que reflejo las transformaciones sociales y culturales del país. Este periodo se caracteriza por la búsqueda de una identidad visual propia, en la que los fotógrafos no solo documentan la realidad, sino que también la interpretan y cuestionan.​ Nacho López. “Un Día Cualquiera En La Vida de La Ciudad,” Siempre!, 3 de junio de 1958. Pp. 72-73 Uno de los exponentes más destacados es Nacho López, quien, a través de sus fotoreportajes, ofrece una mirada crítica y profunda de la vida urbana en México. Sus imágenes capturan momentos cotidianos con una sensibilidad que invita a reflexionar sobre las dinámicas sociales de la época. Por ejemplo, en su serie sobre la vida en los barrios populares de la Ciudad de México, López nos muestra la complejidad y riqueza de estas comunidades. Su t...

XOCHIMILCO: "El cantor del proletariado"

Fernando Celada Por   MFTX Fernando Celada Miranda nació el 30 de mayo de 1872 en el Barrio de San Pedro, en Xochimilco, Ciudad de México. Desde temprana edad mostró una inclinación natural hacia la literatura, escribiendo sus primeras composiciones a los seis años. Su vida y obra estuvieron profundamente influenciadas por el entorno cultural y social de su lugar de origen. A lo largo de su carrera, Celada se destacó como poeta, dramaturgo y periodista. Su compromiso con las causas sociales lo llevó a ser reconocido como "El cantor del proletariado", ya que utilizó su pluma para defender los derechos de los trabajadores y denunciar las injusticias del régimen porfirista. Colaboró en diversos periódicos de oposición, entre ellos Jalisco Nuevo , Bandera Roja y Redención , donde sus escritos reflejaban su ferviente lucha por el bienestar del proletariado mexicano. ​ Entre sus obras más destacadas se encuentran "Cantos épicos a Juárez", "Martillos y yunques",...

TÉRMINOS ÚTILES PARA INÚTILES

Por TPS Entripado ( sust. masc. ): Estado patológico de furia visceral e inflamación emocional aguda, caracterizado por un ardor en el alma y una sensación de que el hígado se está chamuscando lentamente. Se desencadena cuando la realidad se atreve a ser más ojete de lo esperado, ya sea porque alguien se metió en la fila del Oxxo, te cobran el doble en el tianguis, o te llego el recibo de la luz de miles de pesos después de usar solo un foco. Características diagnósticas: Furia silenciosa pero explosiva : Se inicia con un apretón de mandíbula, sigue con un temblor en el párpado y culmina en un “¡no, si todo está bien, eh!”, dicho con un tono que indica lo contrario. Síndrome de rumiación colérica : La persona revivirá el evento causante del entripado durante los siguientes tres días, contándolo a todo aquel que lo escuche con la frase “¡pero eso no es lo peor!”. Gesticulación agresiva : Puños cerrados, mirada fija en el horizonte y respiración de toro de lidia. En casos severos, se ma...