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XOCHIMILCO: Juan Badiano

Por MFTX

Juan Badiano, nacido alrededor de 1484 en el barrio de Chililico —hoy conocido como La Santísima— en Xochimilco, Ciudad de México, es una figura emblemática que representa la confluencia entre la sabiduría indígena y el conocimiento europeo durante el siglo XVI. Su vida y obra son testimonio del esfuerzo por preservar y transmitir el saber ancestral en un contexto de profundos cambios culturales y sociales.​


Desde temprana edad, Badiano recibió educación en su comunidad, destacándose por su inteligencia y dedicación. A los 41 años, ingresó al Real Colegio de la Santa Cruz de Tlatelolco, una institución fundada por los franciscanos para educar a jóvenes indígenas de linaje noble. Allí, Badiano se formó en latín, español y otras disciplinas, convirtiéndose en un destacado latinista y profesor de dicha lengua.​


El Códice de la Cruz-Badiano

La obra más reconocida de Juan Badiano es la traducción al latín del "Libellus de Medicinalibus Indorum Herbis", conocido como el Códice de la Cruz-Badiano. Este manuscrito, elaborado en 1552, es considerado el primer tratado de medicina escrito en América. Compila conocimientos sobre 224 plantas medicinales utilizadas por los pueblos indígenas, acompañadas de 185 ilustraciones detalladas realizadas por tlacuilos indígenas.​


El códice fue inicialmente enviado a España como obsequio al emperador Carlos V, pero permaneció en Europa durante siglos. En 1990, el Papa Juan Pablo II devolvió el manuscrito a México, donde actualmente se resguarda en la Biblioteca Nacional de Antropología e Historia.​


Legado y Reconocimiento

Juan Badiano falleció en 1560 en Tlatelolco, dejando un legado invaluable en la preservación del conocimiento médico indígena. En reconocimiento a su contribución, su busto se encuentra en la Rotonda de los Personajes Ilustres de Xochimilco, junto a otras figuras destacadas de la región.​


La vida de Juan Badiano ejemplifica el esfuerzo por preservar y transmitir el saber ancestral en un contexto de profundos cambios culturales y sociales. Su trabajo no solo es un testimonio de la riqueza de la medicina tradicional mexicana, sino también un símbolo de la resiliencia y adaptabilidad de las culturas originarias frente a la colonización.

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