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Entradas

Alboroto y Motín de México. Carlos de Sigüenza y Góngora.

8 de Junio de 1692 A nada, de cuanto he dicho que pasó esta tarde, me hallé presente, porque me estaba en casa sobre mis libros y aunque, yo había oído en la calle parte del ruido, siendo ordinario los que por las continuas borracheras de los indios nos enfadan siempre, ni aún se me ofreció abrir las vidrieras de la ventana de mi estudio para ver lo que era, hasta que, entrando un criado casi ahogando, se me dijo a grandes voces: "¡Señor, tumulto!" Abrí las ventanas a toda prisa y, viendo que corría hacia la plaza infinita gente, a medio vestir y casi corriendo, entre los que iban gritando. "¡Muera el virrey y el corregidor, que tienen atravesado el maíz y nos matan de hambre!", me fui a ella. Llegué en un instante a la esquina de la Providencia y, sin atreverme a pasar delante me quedé atónito. Era tan extremo tanta la gente, no sólo de indios sino de todas castas, tan desentonados los gritos y el alarido, tan espesa la tempestad de piedras que llovía sobre el pala...

¡Cananea! 1° de junio de 1906

Libertad y Trabajo, Los Ángeles, California, EUA, núm. 3, 30 de mayo de 1908 La sola evocación de ese nombre y de esa fecha, hace que manos trémulas por la indignación busquen impacientes el fusil, para apuntarlo contra un gobierno de asesinos y traidores. ¡Cananea! ¿Quién ignora lo que ocurrió en Cananea el 1° de junio de 1906? Los mineros trabajaban todo el día, y no era un trabajo humano aquél: era un trabajo de bestia de carga. Los riñones sudaban sangre; los pulmones, fatigados, se hinchaban hasta querer romper el tórax. Era necesario llenar una carretilla y luego otra y otra más. Había que llenar cien, había que llenar mil. En la penumbra, el pico caía con cólera sobre la roca desgajada por el barreno; la pala hendía su hoja en el rico cascajo y llenaba una carretilla, llenaba cien, llenaba mil, sin descanso, sin tregua. Los mineros sudaban en las entrañas de la tierra, sepultados en vida; pero menos felices que los muertos, tenían que trabajar, que trabajar duro como presidiario...

Dr. Agustin Muhlia: En el D.F., soles rojos en vez de amarillos

en: Ciencia y tecnología. http://www.invdes.com.mx/activacioncathistorial.asp?YearID=2&Year=&MesID=1&Mes=Enero&SubCategoriaID=228&CategoriaID=1 Soles rojos en vez de amarillos y cielos blancos en lugar de azules son síntomas del "nuevo paisaje" de la Ciudad de México, que revela turbiedad del aire y menor radiación solar, dos serios problemas atmosféricos que afectan a todos los seres vivos de la gigantesca urbe. Con una singular estación de medición ubicada en su propio laboratorio, el doctor Agustín Muhlia Velázquez, del Observatorio de Radiación Solar del Instituto de Geofísica de la Universidad Nacional Autónoma de México, trabaja en el estudio básico de ambos fenómenos, a partir de la medición de los rayos solares y el conteo de las partículas suspendidas, una forma de conocer científicamente el problema que aqueja a la atmósfera citadina. "Las partículas suspendidas en el aire no dispersan el rojo, así que ver un Sol rojo es efecto de un día con...

Energía Limpia, el calor

28/06/08 El Dr. Agustín Muhlia Velásquez, del Instituto de Geofísica, propuso la creación de un Instituto Nacional Meteorológico, encargado de evaluar el recurso solar del país para tener energía limpia, así como diseñar un inventario de posibilidades solarimétricas para el correcto aprovechamiento de este potencial. En esta propuesta, puntualizó, está incluida la posibilidad de que otras instancias, como la UNAM, participen en el diseño de un plan de largo alcance que incluya, por ejemplo, el diseño de mapas sobre solarimétrica, a fin de utilizar de la manera más adecuada la radiación solar.

El Pitufo y Cayetano, héroes "desconocidos" de ABC

Por Adriana Manjarrez en: Dossier Politico 2010-06-01 http://www.dossierpolitico.com/vernoticias.php?artid=79022&relacion=dossierpolitico&mas=1 No tuvieron un “pick up” para estrellar contra la pared. En vez de eso, ellos entraron caminando a la Guardería ABC cuando las llamas envolvían el lugar, sin pensar en el riesgo que corrían por su vida o su integridad física. Prefirieron arriesgarse que permanecer como simples espectadores. El 5 de junio de 2009, “El Cayetano”, “El Pitufo”, “El Negro”, Mario y José, jóvenes residentes de la colonia Y Griega de Hermosillo, Sonora, fueron de las primeras personas en entrar a rescatar niños y niñas. Por su acto, ellos no recibieron medallas ni agradecimientos. Son algunos de los héroes “anónimos” de ese día, señala Benjamín Alonso Rascón, investigador independiente, quien los hizo visibles en la ponencia “Jóvenes, pobres y drogadictos. Estigma y exclusión en la sociedad hermosillense; el caso de los héroes ABC”, que presentó en noviembre ...

Solo desprecio

No he visto lo que hicieron y no lo necesito ver. No los odio, pero no me importan en lo absoluto su destino, los menciono tan solo como muestras de lo más vil, cruel y estúpido que puede ser el ser humano, sus nombres son:  Marco Antonio Bernal Ledón Herber Prexady Flores Hernández. Angel Marin González.  Solo por tipos como estos, el universo creo en el karma.  Por favor, no olviden estos nombres.

Old Drum

Alegato a favor de un perro, pronunciado por el abogado George Graham Vest en 1870, en el juicio por la muerte de Old Drum , quien fue asesinado por la crueldad humana: "Caballeros del Jurado. El mejor amigo que un hombre pueda tener, podrá volverse en su contra y convertirse en su enemigo. Su propio hijo o hija, a quienes crió con amor y atenciones infinitas, pueden demostrarle ingratitud. Aquellos que están más cerca de nuestro corazón, aquellos a quienes confiamos nuestra felicidad y buen nombre, pueden convertirse en traidores. El dinero que un hombre pueda tener también podrá perderlo, se volará en el momento que más lo necesite. La reputación de un hombre quedará sacrificada por un momento de locura o debilidad. Las personas que están dispuestas a caer de rodillas para honrar nuestros éxitos, serán las que arrojen la primera piedra, cuando el fracaso coloque nubes sobre nuestro porvenir. El único, absoluto y mejor amigo que tiene el hombre en este mundo egoísta, el único q...

Sacco y Vanzetti

por Howard Zinn en: A Power Governments Cannot Suppress, City Lights Books, San Francisco, 2007. tomado de: La jornada 23/agosto/07 Traducción: Ramón Vera Herrera Cincuenta años después de la ejecución de los inmigrantes italianos Sacco y Vanzetti, el gobernador Dukakis de Massachusetts instauró un panel para juzgar la justicia de dicho proceso, y la conclusión fue que a ninguno de estos dos hombres se les siguió un proceso justo. Esto levantó en Boston una tormenta menor. John M. Cabot, embajador estadunidense retirado, envió una carta donde declaraba su “gran indignación” y apuntaba que la sentencia de muerte fue ratificada por el gobernador Fuller luego que “tres de los más distinguidos y respetados ciudadanos hicieran una revisión especial del caso: el presidente Lowell, de Harvard; el presidente Stratton, del MIT, y el juez retirado Grant”. Esos tres “distinguidos y respetados ciudadanos” fueron vistos de modo muy distinto por Heywood Broun, quien en su columna de New York World e...

Como no quiero venderme, se me perseguirá más. No importa.

Los Ángeles, California, febrero 21 de 1909. Sra. Elizabeth Trowbridge Sarabia Muy amable amiga mía: El cónsul mexicano Antonio Lozano ha venido a verme con el fin de que traicione yo a mis hermanos los revolucionarios y defraude las esperanzas de los oprimidos vendiéndome a Porfirio Díaz. Con la baja maña del jesuita, ha venido a tentarme el lacayo. Mi vida de miseria y de sufrimiento, de zozobra y de peligro tendrá una transformación radical, horrible locura. Tan sólo que estrechase yo la mano de Díaz, "la mano que ha arrancado la vida de mis hermanos, la mano sangrienta, la infame mano que está estrangulando a mi raza". Lanzando miradas furtivas en todas direcciones, trémulo el canijo cuerpo, colgante el bufo hediondo, comenzó a hablar el representante del tirano. Usted podría estar cerca del señor presidente, dijo, quien con gusto le tendería la mano, y mientras hablaba, sus ojillos se movían inquietos y a las veces se fijaba en mí como para adivinar por un gesto sor...